¿QUÉ VER EN ALICANTE?

ALC

Con el Mediterráneo de fondo y el castillo dominando la ciudad, Alicante puede presumir de ser una ciudad luminosa y cálida, que goza de un clima templado la mayor parte del año, con lo cual la visita a su playa está casi asegurada. Pero es mucho más que sol y playa, y hoy nos adentramos en una guía para conocer los mejores rincones de Alicante, mi guía particular.

¿Qué ver? ¿Dónde comer y dormir? ¿Qué museos son imprescindibles? ¿Cuáles son sus “tesoros”? No os perdáis este recorrido por Alicante que comparto como vecina de la ciudad.

La fachada marítima

Una de las imágenes más emblemáticas de Alicante la constituye la Explanada de España, con el suelo surcado por las ondas de un mosaico serpenteante que los niños juegan a saltar esquivando colores. Un paseo delimitado por las palmeras, que suele estar muy concurrido y animado con sus heladerías, de cuando en cuando con sus puestecitos de venta de artesanía y otros productos o música en directo.

La Playa del Postiguet

La playa del Postiguet es una playa urbana muy concurrida en verano, accesible y con todos los servicios necesarios ya que está pegada al núcleo de la ciudad, junto a la Plaza del Mar, al final de la Explanada.

El Castillo de Santa Bárbara

Dominando la ciudad, testigo de siglos de historia, el castillo de Santa Bárbara es un icono de Alicante (aparece representado en el escudo de la ciudad), así como la curiosa formación rocosa que, desde sus pies, se ve como “la cabeza del moro”.

Al castillo podemos acceder en ascensor (de pago) desde su base en la fachada marítima; o en coche por la carretera que rodea el monte Benacantil por su parte posterior. Arriba hay un aparcamiento para dejar el coche y explorar este recinto que nos va a ofrecer, entre otras cosas, las mejores vistas de la ciudad de Alicante. Allí, a 169 metros sobre el nivel del mar, la cámara de fotos no deja de funcionar.

El Barrio de Santa Cruz

Nos situamos en uno de los barrios más típicos de Alicante y no demasiado conocido, el de Santa Cruz. Al pasear por sus estrechas y empinadas callejuelas, entre las cases de colores y las flores adornando las fachadas, parece que nos traslademos a otro mundo, dejando atrás el ajetreo de la ciudad. Se sitúa en una zona bastante elevada, junto a la muralla que baja desde el Castillo de Santa Bárbara. De la actual ermita de Santa Cruz, del siglo XVIII, sale el Cristo en una de las procesiones más espectaculares durante la Semana Santa.